El Confesionario

Hoy quise escribirte porque a veces siento que entre hombres casi nunca nos decimos estas cosas.

Casi nunca nos recordamos que también está bien cuidarnos, vernos y sentirnos bien con lo que somos. A veces nos enfocamos tanto en responder, trabajar, aguantar y seguir, que se nos olvida algo muy simple: nosotros también importamos.

Y no hablo solo de la apariencia. Hablo de esa sensación de pararse frente al espejo y reconocerse. De tener la seguridad de saber que uno se está eligiendo, que se está dando su lugar ahora y no después.

Para mí, eso también es ser hombre. Tener carácter, sí. Tener fuerza, también. Pero sobre todo tener la decisión de cuidarse, de elevarse, de ir por más y de no conformarse con menos.

Por eso me gusta que exista una fecha como el Día del Hombre. Porque, aunque a veces pase desapercibida, también es una oportunidad para acordarnos de nosotros. Para hacer una pausa, para darnos un gusto. 

Y te digo algo, de hombre a hombre: Date ese espacio. Hazlo por ti. Cuida tu imagen, tu energía. 

Todavía hay marcas que se acuerdan de nosotros, que entienden lo bien que se siente encontrar productos pensados para uno, para verse y sentirse mejor. Si esta semana te sirve como excusa para elegirte un poco más, entonces vale toda la pena. Porque sí, de hombre a hombre, también merecemos elegirnos.